Quito se descompone en jirones pestilentes. Quito empañada de mugre ensucia las pestañas, hiere los ojos, tintura de plomo la garganta, llaga la piel, acrecienta la tos, acentúa el estornudo, descompone el espíritu de los quitus.
Quito se expande como una costra eccematosa bajo la vista incólume del volcán Pichincha, sus llagas infectas ascienden por las [...]